martes, 9 de junio de 2009

Me falta

Un buen de redacción. jajaja

lunes, 8 de junio de 2009

Tlacochahuaya

Tlacochahuaya.

Mi abuelo llego al distrito federal sin saber español, el era hijo de un indígena zapoteca que compro el apellido Blas a un español en Oaxaca o al menos eso me contaba mi abuelo. Recuerdo que siempre me hablo de lo mucho que sufrió al llegar al DF. Insultos y burlas de la ignorancia lo hacían defender su orgullo a golpes, fuerte como siempre lo recuerdo, su arduo trabajo en el campo desde muy joven lo hizo desarrollarse físicamente y no ser tan “chaparro” como mucha gente cree que son los indígenas.

Siempre me hablo de su tierra la cual visitaba frecuentemente y a la cual me llevo varias veces y no solo él, sino que también conocí con mi padre. Recuerdo una que tuve con mi abuelo Ismael Blas, no ubico muy bien pero estoy seguro que nos fuimos en tren a Oaxaca tal vez fue a la capital pero aun recuerdo que fue un viaje largo del cual yo no tenía conciencia para disfrutarlo tanto, después tomamos un autobús a su tierra: un pequeño pueblo llamado Tlacochahuaya, aun hago remembranza como en la casa donde vivía una de sus hermanas me mandaba con un primo desconocido a conseguir leña para hacer de comer y lo mejor aun a cazar chapulines. Cosa que jamás pude hacer bien, era aun mejor ir a comer helado a la plaza o afuera de la iglesia, para mí no importaba nada más que jugar con mis primos.

Años después ya casi en adolescencia fui con mi papa al mismo sitio es impresionante ver y sentir lo orgulloso que se siente mi padre de sus raíces y de cómo me lo inculco y estoy seguro que fue más a mí que a mis hermanos. Tal vez por el gran parecido físico con él y con mi abuelo y aunque sé que mi apellido no es meramente de descendencia española lo porto con orgullo pero la verdad estaría mejor que fuera uno con alguna palabra de origen prehispánico algo zapoteca. Como mi sangre.

Con el recuerdo aun haber visitado esa gran iglesia llena de colores e impregnada de aromas a madera y telas, mi padre me platicaba acerca de la historia de la misma y de visita de los reyes de España.

Al ir con ellos 2 aprendí cosas que solo muchos años después capto mi estúpido cerebro. Pero la más importantes es que algún día yo llevare a un hijo a conocer Tlacochahuaya.