lunes, 18 de mayo de 2009

Yo no bailo.

Desde que recuerdo jamás me ha gustado eso de bailar, creo que la culpa es las tías y primas que me trataban de obligar a hacerlo durante esas fiestas familiares y donde solo me hacían sentir que lo hacía muy mal al querer enseñarme.

Aun recuerdo los odiosos festivales del día de la madre, padre, maestro etc. Donde yo siempre medio ensayaba a la mera hora siempre me quedaba parado un la cara larga y la decepción no solo de mis padres que ya estaban acostumbrados a ir a verme para nada, sino de los parientes de la pobre niña que era la elegida para pasar ese sufrimiento, el cual era mutuo, mío por que esos minutos se hacían eternos y de ella porque su mayor esfuerzo no era el que captaba la atención, sino mi ridícula presentación donde resaltaba mas ver un cuerpo inmóvil a los demás.

Ahora muchos dirán –Estas amargado- y tal vez si pero jamás lo estoy o estaré por no bailar, por lo contrario por lo regular soy muy feliz y jamás he necesitado del baile para pasarla bien.

Han notado lo ridícula que se ve mucha (MUCHA, NO TODA) gente bailando ¿Cuál es el motivo? ¿Sabrán que la lluvia cae por obra de la naturaleza? ¿En serio es divertido? ¿Sera mejor ejercicio que correr? No se la preguntas en busca de respuestas para ver si algún día lo hare, y no solo el acto por cumplir sino hacerlo por gusto. Perdónenme a los que lo hacen pero yo así estoy feliz

Les dejo esta reflexión del Warpig